"Los marcadores discursivos en la Educación Secundaria: percepción del alumnado y actividades innovadoras"
Laura Barroso Ferriz
Universidad de Alicante
¿Saben los estudiantes de la ESO qué son los marcadores discursivos?
El presente trabajo se erige como una propuesta educativa innovadora que tiene como fin el
estudio de los marcadores discursivos en el aula en la Educación Secundaria. Para
ello, se dará cuenta de la consideración que, hasta nuestros días, ha tenido el
papel de estos elementos del discurso en la Educación Secundaria. Asimismo,
propondremos una propuesta didáctica innovadora que persigue su implantación
gradual en el aula.
Era una noche lluviosa y yo me hallaba en un sueño profundo, ya sabéis que el sonido de lluvia me produce un plácido sueño. Todo era como siempre, yo estaba tapada hasta arriba con la manta y el edredón y la calle se encontraba profundamente en silencio. Yo descansaba y reponía fuerzas, puesto que al día siguiente tenía un examen importante, me jugaba la nota para poder hacer las pruebas de acceso a la universidad y poder irme a Barcelona a estudiar Periodismo.
No obstante, algo no funcionaba igual que siempre, mi cuerpo estaba acostado en la cama, pero mi cabeza había viajado más de una década, como si fuera la protagonista de la película Regreso al futuro. En sueños me había transportado al año 2030 y mi sorpresa fue cuando encontré todas las novedades que había. Yo entré al instituto como un día más, en la puerta me esperaba mi amiga Teresa y juntas nos fuimos hacia clase. Por los pasillos ya notaba cosas distintas, dado que las taquillas no necesitaban llave para abrirlas, sino que se introducía la huella dactilar en la pantalla digital.
Yo miraba extrañada a todos los lados, como si fuera una extraterrestre dejada en el centro de Madrid, sin comprender nada de mi alrededor, como le sucedía a ET. Teresa me preguntaba qué era lo que me pasaba, que todo estaba como siempre, no entendía mi cara de asombro. La que no entendía nada era yo, pero esto no mejoró al llegar a clase. Las puertas estaban blindadas y para poder acceder necesitábamos un código táctil, cada alumno y alumna teníamos el nuestro propio, era nuestro número de referencia.
Dentro de clase, las paredes eran pantallas y dependiendo de la asignatura que tocaba iban cambiando y presentando los contenidos correspondientes. No había profesores, esto es lo que más me dolió, puesto que como el docente nadie explica la materia. En las pantallas gigantes tú ibas seleccionando los apartados necesarios y una voz grave y potente te iba narrando y explicando los contenidos.
Asimismo, para la realización de ejercicios, la propia pantalla nombraba el número de referencia de algún alumno, el mismo que para entrar a clase y, dicho alumno debía salir a la pantalla a hacer el ejercicio correspondiente. La misma corregía la actividad y le decía la nota al alumno o alumna. Los exámenes eran grupales y se realizaban también mediante la pantalla y las notas se recibían automáticamente en el móvil u ordenador.
Ya estaba amaneciendo y en los primeros rayos de luz me desperté, tenía una sensación muy rara, como si hubiera vuelto de un lugar muy lejano y no supiera dónde me hallo. A los minutos puse los pies en tierra, me di cuenta de que se trataba de un sueño y que yo tenía en breve un examen. Me cambié rápido, desayuné, hice el último repaso y me fui hacía el instituto. Teresa, como siempre, me esperaba en la puerta, pero todo lo demás seguía igual que ayer, no había taquillas táctiles, ni puertas blindadas, y por supuesto, había una gran cantidad de profesores, a los cuales nunca me alegré tanto de verlos como ese día.
Espero que en el futuro la tecnología haya avanzado, pero no tanto, que la función del docente siga siendo igual de importante y que los libros y las pizarras no se sustituyan completamente por pantallas. Asimismo, espero que seamos un nombre y no un número de referencia. La tecnología nos ayuda, pero no puede dominar nuestra vida. ¿Y tú que piensas?
El trabajo en cuestión trata de mostrar la relación entre una selección de obras literarias, musicales y cinematográficas con uno de los siete pecados capitales: la envidia. Pecado que fue definido por grandes autores de la literatura universal, entre ellos Dante Alighieri definió este pecado como el “amor por los propios bienes pervertido al deseo de privar a otros de los suyos” (referido a la “Segunda grada del Purgatorio”, en una de las tres partes de la Divina Comedia).
Para llevar a cabo este análisis, destacaremos un total de ocho tipos de envidia para poder agrupar las distintas obras que hemos escogido: envidia física, intelectual, de poder y éxito, de amor, familiar, de amistad, social y, finalmente, teórica.
En primer lugar, como acabamos de mencionar, encontramos la envidia física, en este caso, destacamos que x persona siente celos hacia otras por su físico, dado que este es más espectacular que el suyo propio. Cabe señalar, asimismo, que este sentimiento es el más común tanto en la literatura como en el cine, recurrido por muchísimos autores y directores, pero en nuestro caso únicamente hemos seleccionado aquellos casos que más han llamado nuestra atención:
Shin Chan. Es una serie de dibujos animados japonesa, creada por Yoshito Usui en 1990. En ella, podemos encontrar la envidia latente entre las dos profesoras que hay en el colegio en el que estudia el protagonista, ya que ambas son polos opuestos, donde una es la más ‘guapa’ pero por su carácter no encuentra pareja (Ume Matsuzaka) y, por el contrario, la otra no es tan exuberante pero tiene más éxito y encuentra un marido (Midori Ishizaka).
La que se avecina. Es una serie de televisión basada en las discusiones familiares y vecinales de una comunidad de vecinos. La envidia en este caso es por múltiples razones, ya que se destaca este sentimiento en todo el vecindario. En los casos de envidia física, podemos incluir la situación de las jóvenes Judith y Rebeca, entre otras.
La Sirenita. En la película Disney ‘La Sirenita’ destacamos la envidia que siente Úrsula por Ariel, a quien decide quitarle la voz convencida de que de esta manera no triunfará con el príncipe. Sin embargo, Úrsula también siente envidia por el poder del rey Tritón, a quien quiere robar el tridente para convertirse en reina y tener el poder.
Juego de Tronos. Es una serie de televisión en la que podemos encontrar muchos casos de envidia de diferentes causas. Sin embargo, en este caso, apuntaremos el sentimiento de recelo que siente Cersei hacia Margaery debido a que esta última es más joven y bella que Cersei.
Blancanieves. Es otro caso de película Disney en la que la envidia física está completamente patente. El hilo conductor de toda la película es la envidia que siente la madrastra hacia Blancanieves, ya que el espejo responde que es ella la chica más guapa del reino, razón por la cual la madrastra quiere acabar con la vida de su hijastra.
La Celestina. La obra de Fernando de Rojas también cuenta con claros ejemplos de envidia en su desarrollo. En lo que respecta a esta obra, encontramos ejemplos de envidia física hacia Melibea por parte de Areúsa y Elicia, las dos prostitutas de la obra, quienes la desprecian afirmando que solamente es tan hermosa por sus posibilidades, y que no proviene de su naturaleza.
En segundo lugar, destacamos la envidia intelectual, en este caso, una persona se muestra celosa de otra por el hecho de que este sea más inteligente. No se trata de un tipo de sentimiento excesivamente recurrido en la literatura y el cine, pero sí que hemos podido encontrar algunos ejemplos:
Élite. Se trata de una serie actual donde, dado que estamos tratando el tema de la envidia intelectual, nos centraremos en uno de las situaciones más importantes de la serie, donde Lucrecia, quien es la alumna más inteligente del centro de estudios se ve desbancada por Nadia, quien ha sido becada en el nuevo instituto y la supera en sus resultados académicos, hecho que hace que se desarrolle una envidia de tipo intelectual.
La dama boba. Es un drama de Lope de Vega que trata la historia de dos hermanas: Nise y Finea, quienes sienten celos la una a la otra por diferentes cuestiones. En primer lugar, encontramos la envidia que siente Finea hacia Nise, ya que esta última es mucho más inteligente que ella y, por ello, todos los hombres acaban enamorándose de esta última. Sin embargo, la envidia también la detectamos en el caso contrario, ya que Nise no tiene dote y Finea sí la tiene, por lo que los hombres quieren casarse con Finea por la dote, pero realmente se enamoran de Nise por su inteligencia. De esta forma, encontramos diferentes tipos de envidia en la obra dramática.
En tercer lugar, destacamos el tipo de envidia que se corresponde con el poder y el éxito. Esta se da en los casos en los que los personajes envidiosos sienten este pecado capital hacia alguien por el poder que este pueda adquirir, de forma que intentan boicotear todo aquello que hacen. Este tipo también es muy empleada tanto en la literatura como en la pantalla:
Los Aristogatos. Es una de las películas de Disney donde podemos encontrar este tipo de envidia, ya que Madame Adelaide Bonfamille, una señora muy rica de París, adora tanto a sus gatitos (Duquesa y sus hijos: Toulouse, Marie y Berlioz) que está dispuesta a dejar toda su fortuna a estos. Sin embargo, su mayordomo Edgar, siente envidia de los gatitos ya que serán ellos quienes recibirán la herencia que él cree merecer, por lo que abandona a todos los gatitos en la calle.
Bob Esponja. Es una serie de animación donde encontramos un caso de envidia, en este caso, por el éxito. Esto lo vemos en el personaje de Plancton, quien quiere conseguir la receta secreta de la cangreburguer, hamburguesa creada por el Señor Cangrejo y que tanto éxito tiene. Quiere hacerse con esta receta para poder conseguir la misma cantidad de dinero que ha conseguido el Señor Cangrejo gracias a ella.
Harry Potter. En este caso, encontramos un ejemplo de envidia por poder claro. Voldemort se muestra envidioso hacia Harry, ya que sabe que solo Harry Potter es capaz de vencerlo, por lo que teme que esto pueda ocurrir e intenta destruirlo en todos los libros de la saga. Además, dentro de este ejemplo, también encontramos un caso de envidia por éxito que pasa más desapercibido. Este es el caso en el que Ron se enfada con Harry porque siente envidia de que este se haya convertido en una persona con tanto éxito.
El Cantar del Mío Cid. Se trata de una de las grandes obras de las letras españolas en las que, de nuevo, se recurre al empleo de la envidia. García Ordóñez, un noble castellano, transmite la envidia que siente ante el prestigio que, paulatinamente, va adquiriendo Rodrigo Díaz de Vivar.
Hamlet. Es uno de los dramas más importantes y significativos de Shakespeare. En la obra encontramos el personaje de Claudio, hermano del rey Hamlet y tío de Hamlet (heredero al trono). Claudio acaba con la vida del rey Hamlet para poder acercarse al trono y quiere conspirar también contra su sobrino para convertirse él en el rey de Dinamarca.
El Rey León. Es otro de los éxitos Disney donde encontramos un ejemplo de envidia por el poder y el éxito claros. Además, es un caso paralelo al de Hamlet, dado que Disney basó su film en el drama de Shakespeare. Aquí, vemos cómo Scar, hermano de Mufasa (rey) y tío de Simba (heredero al trono), quiere ser el rey legítimo, por lo que tiene que acabar con la vida de aquellos que se lo impiden, terminando con Mufasa y expulsando a Simba del reino para poder hacerse con el trono finalmente.
A continuación, destacamos la envidia familiar. En este caso, se manifiesta este sentimiento hacia un familiar por diferentes razones. Añadimos aquí este pecado ya que es paralelo a los dos últimos casos que hemos expuesto en la envidia de poder y éxito: Hamlet y El Rey León. En ambos ejemplos, tenemos la envidia por parte del tío (Claudio (Hamlet) y Scar (El Rey León)) hacia sus hermanos, acabando con la vida de ambos (Hamlet y Mufasa) y conspirando contra sus sobrinos (Hamlet y Simba) para convertirse en herederos legítimos al trono. Y, además, también podemos observar un ejemplo de envidia familiar en el caso de La casa de los espíritus de Isabel Allende, donde Férula siente recelo por su hermano Esteban, envidia que explicaremos más adelante.
Seguido de ello, también encontramos el quinto tipo, que pertenece a la envidia por amor, que consiste en sentir recelo este hacia otro por el amor que este pueda conseguir. Es otro de los tipos de envidia más recurridos en la literatura y la pantalla, por lo que contamos con gran cantidad de ejemplos:
‘Que se mueran de envidia’. Es una de las canciones de éxito del cantante Dani Martín. En ella, el cantante cuenta la historia de amor con su chica y afirma que la sociedad sentirá envidia de ellos por el amor que se tienen.
Doraemon. Es una serie de dibujos animados donde encontramos la envidia en diferentes ocasiones, pero dado que estamos en el caso de envidia por amor, añadiremos el ejemplo del sentimiento que siente Nobita, protagonista de la serie que es algo torpe y no muy agraciado, por Dekigusu, quien es el más listo y guapo. Nobita está enamorado de Sizuka y envidia a Dekigusu porque cree que esta podría enamorarse de él.
La Bella y la Bestia. Es otro de los clásicos Disney. En el film encontramos a Gastón, quien está enamorado de Bella y quiere casarse con ella, algo que esta siempre rechaza. Bella acaba enamorándose de Bestia. Así, Gastón siente envidia y celos por este e intenta acabar con su vida, ya que ha conseguido a la chica de la que él estaba enamorado.
La casa de los espíritus. Es una de las grandes obras de Isabel Allende. En ella, encontramos un claro ejemplo de envidia por amor, protagonizado por Férula, hermana de Esteban Trueba. Esta nunca ha encontrado el amor, sigue soltera a una alta edad y se va a vivir con su hermano y su mujer, Clara. Dado el amor que siente el matrimonio, Férula siente envidia por su hermano y su cuñada, ya que ellos tienen algo que ella nunca tendrá. Sin embargo, hay otras teorías acerca de la posición que adopta Férula hacia Clara.
Fuenteovejuna. Obra de teatro del Siglo de Oro español donde, una vez más, aparece dicho pecado. En esta ocasión es el Comendador quien, enamorado de Laurencia, siente envidia de Frondoso, pues va a contraer matrimonio con la joven.
Por lo que respecta al sexto tipo, cabe señalar que no suele darse muy a menudo en la literatura o el cine. Hablamos de la envidia por amistad y cabe destacar que la encontramos cuando alguien siente celos por otra persona por el hecho de haberse acercado a su mejor amigo, temiendo que este pueda abandonarlo. Aquí tenemos un único caso:
Peter Pan. En este ejemplo, tenemos el caso de la envidia que Campanilla, mejor amiga de Peter, desarrolla cuando la amistad de estos se ve amenazada por la presencia de Wendy, quien tiene muy buena relación con Peter cuando este la lleva a ella y a sus hermanos a la isla de Nunca Jamás.
En penúltimo lugar, tenemos el tipo de envidia social. Se trata de un tipo que vemos cuando es la sociedad la que manifiesta este sentimiento por alguien en concreto. Dentro de este modelo encontramos un único ejemplo:
La Regenta. Es la obra culmen de Leopoldo Alas Clarín. En ella, referente asimismo de la literatura realista española. En este caso, es la ciudad de Vetusta, su sociedad, la que envidia a Ana Ozores, protagonista de la obra y personaje que destaca por hacer aquello que siente y le apetece, sin preocuparse en exceso de guardar las apariencias, que era lo normal en aquella época.
Finalmente, en octavo y último lugar, estaría la envidia teórica. Se trata de un tipo de asociado a obras de cualquier ámbito que hablen del propio pecado en sí, es decir, que lo definan. Podemos mencionar:
La Divina Comedia. Gran obra de Dante Alighieri, en la que el autor propone la obra en tres partes: el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, y es en el Purgatorio donde se analizan los siete pecados capitales, y en donde se habla de la envidia.
El Libro de Buen Amor. Es una de las grandes obras de la literatura española, escrita por el Arcipreste de Hita. En ella, encontramos los siete pecados capitales y, entre ellos, está la envidia, que se trata de manera teórica, donde explica qué es y qué podemos hacer para no caer en ella. Un ejemplo es el caso en el que se dice que el sábado se reserva para la envidia y ese día se comerán favas.
Seven. Es un thriller dirigido por David Fincher. En la película encontramos el asesinato de varios hombres, siguiendo los siete pecados capitales y a nosotros nos interesa el caso de la envidia, que se trata de forma teórica, es decir, acaba con la vida de un envidioso por el hecho de serlo.
En definitiva, encontramos en el presente escrito una recopilación de aquellas obras literarias o fílmicas que nos han llamado la atención en tanto que presentan el pecado capital de la envidia de diferentes maneras. En nuestro caso, hemos decidido dividirlo por las diferentes manifestaciones que puede adquirir este pecado dependiendo de a quién va dirigida o por qué se siente, recopilando todos los ejemplos en torno a los ocho tipos de envidia que hemos considerado importantes para resaltar: física, intelectual, poder y éxito, familiar, amorosa, de amistad, social y teórica.
Os dejamos, por último, el Bootuber sobre la Celestina, con nuestras grandes actrices, Alicia y María Ángeles:
En esta entrada voy a incluir información sobre la expresión oral, puesto que durante la realización de las prácticas en el instituto observé que esta destreza no se desarrolla lo suficiente. Por este motivo, mi TFM está orientado a proponer una serie de actividades con el fin de solventar dicho problema. Así pues, voy a insertar dos presentaciones de SlideShare realizadas por un profesor llamado Alfredo Enríquez Gutiérrez, las cuales están relacionadas con la expresión oral.
Además, voy a adjuntar dos infografías sobre la expresión oral, puesto que ambas me han resultado interesantes, dado que la primera de ellas informa cómo desarrollamos la comunicación verbal y no verbal y la segunda se centra en explicar algunas de las cualidades de la expresión oral que debemos tener en cuenta para una adecuada comunicación.
Entre todos los libros que me he leído a
lo largo de mi trayectoria académica, me gustaría volver a leer como si fuera
la primera vez Madame Bovary de
Gustave Flaubert, ya que lo leí en 2º de Bachillerato en la asignatura de
Literatura Universal y me impresionó mucho esta novela. De este modo, se narra
la historia de Emma Bovary, quien no era feliz con su matrimonio y decide
buscar la manera de cambiar dicha monotonía. A lo largo de la historia conoce a
un hombre del cual se enamora y se convierte en su amante, pero este acaba
abandonándola. Debido a esto y a todos los problemas económicos que le
surgieron por sus caprichos, Emma se suicidó con arsénico.
Asimismo, lo que me sorprendió de dicha
novela es que una mujer en el siglo XIX, decidiera cambiar su vida buscando un
amante y optó por no resignarse a seguir con su monótona vida. No obstante, me sorprendió el final de esta obra, pues no esperaba que la vida de Emma
Bovary acabara de dicha forma. Además, gracias a la lectura de esta novela,
comencé a interesarme por otras como La Regenta de Leopoldo Alas Clarín, en la cual también se aborda el
tema del adulterio por parte de una mujer. Así pues, gracias a lecturas de este
tipo comenzó mi fascinación por la literatura realista.
Por otro lado, me gustaría volver a leer Charlie y la fábrica de chocolate de
Roald Dalh como si tuviera la edad que tenía cuando lo leí por primera vez, ya
que por aquel entonces me encontraba en 1º de ESO y tenía 12 años. Así pues, en
este libro se narra la historia de Charlie, un niño que tiene la posibilidad de
conocer detalladamente un mundo repleto de chocolate y golosinas. Tras una
serie de aventuras junto a otros niños, Charlie consigue vencerlos y como
premio hereda dicha fábrica de chocolate, donde vivirá el resto de su vida
junto toda su familia.
Por lo tanto, considero que cualquier niño
que lea esta obra desea estar en el lugar de Charlie, dado que a la mayoría les
encanta el chocolate y desean vivir unas aventuras como las que vive el
protagonista en una fábrica de chocolate y, sobre todo, poder vivir
constantemente entre golosinas y chocolate.
Finalmente, cuando me encontraba en 1º de
Bachillerato leí La sombra del viento de
Carlos Ruiz Zafón. Asimismo, en dicha novela se narran las aventuras de un niño
llamado Daniel Sampere, quien visita el Cementerio de los libros olvidados
acompañado de su padre. Tras esta visita se originan interesantes aventuras,
dado que Daniel escoge un libro titulado La
sombra del viento de Julián Carax.
Así pues, recomendaría esta novela a mi alumnado de
Secundaria porque considero que es una obra que puede mantener la atención de los alumnos, puesto que en ella se recogen
momentos de suspense, misterio, fantasía, intriga y, también, algunas historias
de amor. Por ello, al no ser una novela monótona y al abordar tantos temas
provoca que todo el alumnado tenga interés en acabar de leerla.
¿Qué libro te gustaría leer de nuevo, como si fuera la primera vez que lo leyeras?
Para mí, leer algo que no has leído jamás es descubrir. Dentro de ese descubrimiento puedes disfrutar o no, sentir que estás aprovechando el tiempo o no, pero al fin y al cabo estás descubriendo algo. En el caso de los libros de lectura, el lector se enfrenta a una historia desconocida, y si por casualidad es una trama que le fascina, deseará que el libro no acabe nunca. Sin embargo, esto es imposible y el final llega tras el último punto de la última página. Se puede releer un libro, y aunque en muchos aspectos pueda volver a descubrir algo nuevo, sí es cierto que el factor sorpresa ya queda un poco limitado. Por ese motivo hay un libro que me gustaría leer de nuevo como si fuera la primera vez que lo leyera. Este es Los Miserables, Víctor Hugo. Es un libro que me encantó, y he de reconocer que la primera vez que intenté leerlo lo dejé en el primer capítulo (ya que comenzaba la historia con un clérigo que me daba mucha pereza). Sin embargo, la segunda vez que cogí el libro y superé ese capítulo (que después de leerlo he de reconocer que tampoco estaba tan mal como pensaba), ya no logré parar hasta acabarlo por completo. Quedé impresionado por la calidad del autor en cuanto a su forma de narrar, describir, profundizar, etc. Y jamás me hubiera imaginado que hubiese alguien que llegase al nivel que lo hizo Víctor Hugo. Particularmente, me marcó bastante ese libro, sobre todo por las historias que se reflejan en él y la forma en que se van entremezclando hasta que todo encaja y se produce el "éxtasis literario". Las emociones en Los Miserables son un carrusel que nunca se detiene, ni cuando el autor escribe "FIN". Es una obra inmortal que recomiendo a todo el mundo. La primera vez con ese libro es una experiencia que no se olvida con facilidad.
Muchos son los libros que he leído durante mi vida, puesto que he tenido la gran suerte que desde pequeña mi madre me ha inculcado el gusto por la lectura. Algunos de estos no los recuerdo pero muchos otros que me vienen a la mente los recuerdo con gran cariño y me gustaría volver a leer más de uno de ellos. Asimismo, hay otros que me han impactado tanto que me gustaría releer pero como si nunca lo hubiera leído, para sorprenderme de nuevo.
Si tuviera que leer un libro que ya he leído como si fuera la primera vez que lo leyera sería Edipo Rey de Sófocles, el cual lo leí en segundo de Bachillerato en la asignatura de Literatura Universal. Además de que tuve una fantástica profesora de literatura que supo transmitir la emoción y el misterio de la obra, me pareció una obra muy bien trazada, la cual no esperas que suceda nunca lo que finalmente ocurre. Muchas son las casualidades que suceden hasta llegar al trágico final y no te imaginas que se cumplan las predicciones de los oráculos. La literatura clásica siempre es una buena elección para disfrutar de la lectura.
Asimismo, a todos nos gustaría volver a leer muchos libros como si tuviéramos la edad en que los leímos por primera vez, dado que la inocencia y el entusiasmo en la infancia eran grandes virtudes a la hora de descubrir nuevas narrativas. Por seleccionar uno, el libro que me gustaría leer como si tuviera la edad en la que lo leí por primera vez es Manolito Gafotas de Elvira Lindo, del cual tengo muy buenos recuerdos. Me acuerdo que por esa época empezaba a leer libros más "extensos" independientemente, los leía junto a mi madre y juntas disfrutábamos y reíamos de las fantásticas historias de Manolito y el Imbécil.
Finalmente, recordando los libros que yo me leí durante mis años de Secundaria, recomendaría a mi alumnado la obra de Jordi Sierra i Fabra Allà on siga el meu cor (en su caso Donde esté mi corazón). Me acuerdo que esta obra me marcó, puesto que en aquel momento (y en la actualidad) las obras que más me gustan son las amorosas y esta, además, no es la típica historia de amor. Creo que es recomendable para nuestro alumnado, tanto por ser de una temática atractiva para ellos, como porque les puede hace reflexionar también sobre la vida y la suerte que tienen sin ser conscientes.